
Vamos a perder la cabeza” es un proyecto transmedia que fusiona música, cine y narrativa digital en una única historia en constante expansión.
Todo comienza con un nuevo álbum: un homenaje a Piscis el Cantante, un artista legendario de los años 70 que, por razones que nadie puede explicar del todo, parece haber desaparecido de la historia.
Como casi no se conservan grabaciones de su música, el álbum se construye a partir de partituras fragmentadas y archivos de audio deteriorados, obligándome a reconstruir e reinterpretar sus canciones.
La historia se expande a través de una serie documental en redes sociales, donde investigo el mito de Piscis: su música, su antigua fama y la inquietante pregunta de cómo alguien tan conocido pudo desaparecer sin dejar rastro.
Algunas personas todavía recuerdan fragmentos de él: recuerdos vagos, material de archivo disperso. Pero hay algo que no encaja. Piscis no se fue apagando ni pasó de moda. No desapareció gradualmente. Simplemente se esfumó, casi de la noche a la mañana.
Se siente menos como un caso de olvido y más como una especie de amnesia colectiva; una que, por razones que nadie comprende, afectó a todo el mundo excepto a un puñado de personas.
En el centro de este misterio se encuentra su elemento más icónico: un baile que alguna vez fue ampliamente conocido y que ahora resulta imposible de recordar. Este “baile desaparecido” podría contener la clave de todo.
¿Cómo puede alguien tan famoso desaparecer así?
El largometraje cambia el foco de la historia: cuenta la historia de mí mismo —Nico— y de cómo me encuentro por primera vez con el mito de Piscis. Lo que comienza como una simple curiosidad se convierte en una obsesión, mientras intento reconstruir su baile, un movimiento que ya nadie parece recordar.
A través de ese proceso, la película se convierte en una especie de historia de origen: un viaje personal en el que mi intento por comprender a Piscis y aprender su baile desaparecido me lleva a un lugar inesperado: una sensación de libertad que surge al soltar, al dejar de controlar... al aprender a perder la cabeza.








